jueves, 3 de enero de 2013

DE LA CÁRCEL SE SALE

Conocí a un indeseable que amenazaba a sus múltiples enemigos con un acongojante: "de la cárcel se sale, pero del hoyo no". Y la verdad es que tenía razón el capullete. No creo que os tenga que hacer ninguna demostración, basta con leer cualquier periódico para comprobar la fragilidad de los materiales con los que recientemente están construyendo las puertas de las cárceles.
No soy yo uno de esos temerosos justicieros que clama por la cadena perpetua y el cumplimiento íntegro de las penas; como en todo, reclamo sentido común e interpretación del derecho según cada caso y cada actitud. No obstante me choca y me hiere la sensatez que Gao Ping se haga el chino y, por un despiste del juez, salga sin haber entrado; que el Flores salga de rositas por una fianza que es un insulto a las familias de las niñas muertas; que Carromero haya sido repatriado con celeridad y en breve le veamos en su despacho en el ayuntamiento (por favor no le den competencias de tráfico), mientras hay centenares de españoles presos en países extranjeros; que el Gobierno indulte a los Mossos d' Escuadra acusados de torturas; que ZP corriese tanto para indultar a Alfredo Saenz antes de dejar su cargo...
Y sin embargo hay otros que tienen más dificultades para encontrar esa puerta, y no me refiero a Díaz Ferrán, sino al extoxicómano reinsertado gallego o al manifestante del 14-N que aún sigue en prisión sin soporte legal.
Pero lo que más me preocupa es que la fragilidad de la puerta no sólo es para salir, sino también para entrar, merced a esa política de palo y zanahoria (aunque la zanahoria se la ha debido comer Montoro) que nos amenaza de forma creciente y preocupante. El último disparate es el proyecto para reformar el código penal, que incluye penas de cárcel a quienes ayuden a "sin papeles" a entrar, transitar o alojarse en nuestro país. Quiero pensar que la intención de los "Gallardones" es perseguir mafias estructuradas para traer inmigrantes de forma ilegal, pero tendrán que redactar un poco mejor la propuesta porque sino muchos pueden o podemos vernos en apuros por ayudar a un necesitado. La reforma llega unas semanas después de que el mismo Gobierno pusiera sobre la mesa la posibilidad de dar la residencia a los inmigrantes que comprasen un piso de más de 160.000 euros, lo cual demuestra una vez más que lo único que importa es si eres rico o pobre.
Mi miedo es que hagan la ley con carácter retroactivo y me vea en el trullo durante unos mesecitos. Sería todo un orgullo si es por una causa así, aunque me da un poco de miedo porque no sé si el cajero del párking de Soto del Real admite tarjeta o sólo monedas y después de lo de ayer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario